Ya son varios días de travesía, y Juan recuerda con frecuencia varios fragmentos del libro que lo llevó a tomar esta decisión.
¿Quieres marchar, hermano mío, a la soledad? ¿Quieres buscar el camino que lleva hacia ti mismo? Detente un poco y escúchame. “El que busca, fácilmente se pierde a sí mismo. Todo irse a la soledad es culpa”: así habla el rebaño. Y tú has formado parte del rebaño durante mucho tiempo.