Continuación de la historia de El sastrecillo valiente de Los Hermanos Grimm
Entre sus incautos, estuvo inclusive un famoso gigante que se la pasaba sentado en una montaña perdiendo el tiempo. Cuando el sastrecillo lo saludó, este casi reventó de cólera por su atrevimiento, pues no es de gigantes tratar con seres tan pequeños y poca cosa. Pero el sastrecillo se ganó su respeto al mostrarle la cintilla. Con esto y otros ingeniosos trucos, llenos de picardía, este hombre no solo engañaría a todo el que se cruzara en su camino, incluido el rey, sino que lograría casarse con su bella hija y, con el tiempo, hacerse de la corona.
La expresión ‘hacerse de’ significa: