Es importante tener un vocabulario esencial para poder comprender los diferentes tipos de textos que existen, este se va adquiriendo a medida que desarrollamos hábitos de lectura y leemos documentos bien escritos, como artículos científicos, novelas o ensayos.
Se elaboran interrogantes sobre lo que estamos leyendo como, por ejemplo, ¿entiendo la situación y el problema que busca resolver el texto? ¿Reconozco la intencionalidad comunicativa del autor? ¿Es clara, para mí, la forma en que está estructurado el documento? ¿Puedo sintetizar lo leído con pocas palabras? La capacidad de responder estas preguntas nos puede dar indicaciones sobre nuestro grado de comprensión o sobre la necesidad de releer algún fragmento.
Interpretación
Se relaciona el texto con otros conocimientos y experiencias previas, y se analizan las ideas plasmadas en el texto con el fin de hacer inferencias, es decir, sacar conclusiones o hacer conjeturas a partir de razonamientos lógicos.