| dc.description.abstract | Esta monografía analiza los bajos niveles de ética pública en los municipios de Chivatá,
Cómbita y Samacá, donde se evidencia un deterioro institucional vinculado al clientelismo, la
corrupción y la falta de profesionalización de los funcionarios públicos. A pesar de existir
marcos normativos como la Constitución Política de 1991, la Ley 1712 de Transparencia y el
Código de Integridad, la aplicación de estos resulta débil, lo que afecta negativamente la calidad
de vida de las comunidades rurales y genera desconfianza ciudadana.
Se identifica causas estructurales como la selección de funcionarios basada en vínculos
políticos y no por mérito, sistemas de control interno débiles, escasa rendición de cuentas, redes
de corrupción y ausencia de liderazgos éticos. Estos factores han contribuido a una gestión
pública ineficiente, con efectos como la desviación presupuestal, sobrecostos en proyectos y
profundización de la pobreza.
Desde el marco teórico se abordan conceptos como ética pública, moral, transparencia,
gobernabilidad, contrato social (Rousseau) y deontología profesional. Se destaca la necesidad de
pasar de una ética normativa a una ética transformadora que surja desde las víctimas del sistema
y fomente la participación ciudadana.
Este trabajo propone una solución un modelo formativo en ética para los funcionarios, la
modernización de códigos de conducta, fortalecimiento del control ciudadano y democratización
de la gestión pública. | |
| dc.description.abstractenglish | This monograph analyzes the low levels of public ethics in the municipalities of Chivatá,
Cómbita, and Samacá, where institutional deterioration is evident due to political clientelism,
corruption, and the lack of professionalization among public officials. Despite the existence of
legal frameworks such as the 1991 Political Constitution, the Transparency Law 1712, and the
Code of Integrity, their implementation is weak, negatively affecting the quality of life in rural
communities and generating public distrust.
Structural causes are identified, including the selection of officials based on political
connections rather than merit, weak internal control systems, limited accountability, corruption
networks, and the absence of ethical leadership. These factors have contributed to inefficient
public management, leading to budget misallocation, cost overruns in projects, and a deepening
of poverty.
From a theoretical perspective, the monograph explores concepts such as public ethics,
morality, transparency, governance, the social contract (Rousseau), and professional deontology.
It emphasizes the need to move from a normative ethics approach to a transformative one that
arises from the victims of the system and promotes citizen participation.
This work proposes a solution that includes a training model in ethics for public officials,
the modernization of codes of conduct, the strengthening of citizen oversight, and the
democratization of public management. | |