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dc.contributor.advisorSuarez Diaz, Diana Carolina
dc.coverage.spatialceres_-_curumaní
dc.creatorRoyero Jácome, María Alejandra
dc.date.accessioned2025-12-05T19:45:18Z
dc.date.available2025-12-05T19:45:18Z
dc.date.created2025-11-22
dc.identifier.urihttps://repository.unad.edu.co/handle/10596/76596
dc.descriptionRegistro fotográfico de actividades
dc.description.abstractEste documento es el resultado de un ejercicio de investigación formativa, desarrollado como opción de grado, que permitió reflexionar sobre la práctica pedagógica y la investigación educativa. El estudio se llevó a cabo en la institución educativa san José sede 20 de julio, trabajando con niños del grado primero. El objetivo general fue diseñar e implementar estrategias de acompañamiento emocional como herramienta pedagógica de los estudiantes del grado primero del colegio San José sede 20 de Julio de Curumaní (Cesar), para promover la inclusión mediante ambientes seguros. durante el tercer periodo académico del 2025, utilizando un enfoque cualitativo y experimental en el que puso en juego Durante la fase exploratoria se realizaron observaciones en el aula además de entrevistas semiestructuradas a la docente, algunos padres de familia y estudiantes del grado primero. De esta manera se logró identificar algunas percepciones, comportamientos y necesidades emocionales en el contexto escolar. Al momento de conversar con la docente de aula, manifestó que algunos niños mostraban signos de ansiedad al ingresar al aula de clases, especialmente aquellos que presentan dificultades. Esta problemática se veía reflejada en muchas ocasiones en lo académico, y dejaba en evidencia una necesidad de fortalecer el vínculo afectivo entre la docente y los estudiantes. En las entrevistas que se tuvieron con algunos acudientes y padres de familia, se notó la conformidad de los padres respecto a la formación académica de sus hijos, viendo su mayor interés por el aprendizaje cognitivo y desconociendo el estado emocional de los niños, sin embargo un pequeño grupo de padres expresaron está suelen estar siempre al pendiente y al cuidado del proceso de formación de sus hijos, además de estar al tanto cualquier situación que pudiese afectar a sus hijos para comunicarlo de inmediato a la docente, mientra que otros padres directamente no mostraban interés por ninguno de los procesos. En el espacio que se tuvo para conocer a los niños Se realizaron pequeñas dinámicas que permitieron hacer una evaluación respecto al estado emocional en el que se encontraban los niños en ese momento, además de llegar a conocer muchos de sus comportamientos y revelar pequeños datos de la personalidad de cada uno de los estudiantes en donde algunos niños no suelen participar en clase, se muestran tímidos e inseguros. Durante el tiempo de observación se lograron identificar al menos cinco estudiantes, quienes evitaban participar en actividades grupales. Hablando con la docente comentó que algunos niños recurrían al llanto como forma de expresar frustración ante las tareas que les resultaban difíciles. Estos espacios permitieron observar de cerca a los estudiantes viendo cómo en ocasiones el grupo se veía dividido por el nivel académico de los estudiantes, sin embargo a la hora del descanso o los juegos los niños compartían todos por igual. En los primeros días que compartí con los niños se les notaba un poco tímidos y algunos no se animaban a participar ya que no se les veía con mucha confianza e incluso en una de las dinámicas que se realizaron un pequeño grupo de niños luego de negarse a participar y que la docente les dijera que si no lo hacía tenían que realizar más actividades a lo que los estudiantes asintieron y aseguraron que preferían continuar con sus tareas en lugar de ponerse de pie y compartir con sus demás compañeros, esto por fortuna solo fue en los primeros días. Reconociendo sus efectos en la implementación de las estrategias de acompañamiento emocional que Se realizaron en la institución educativa con el fin de crear ambientes seguros para los niños y las niñas generó cambios profundos en el aspecto arqueológico de los estudiantes del grado primero, en donde primeramente se evidencia una evolución en la forma de ser, sentir y estar en el entorno escolar. Luego de esa intervención, los niños comenzaron a reconocerse como sujetos emocionales válidos y capaces de expresar sus sentimientos. Durante las entrevistas finales con la docente, destacó que " los niños ya no solo aprenden lo que se les enseña en clase, sino que también aprende a cuidarse entre ellos", este refleja un cambio en la percepción del aprendizaje como experiencia relacional. La docente también ha evidenciado una mejora en el comportamiento de los niños y mayor interés por las clases, además de una notoria preocupación y atención dentro y fuera del aula, por los compañeros que tienen condiciones especiales. En las entrevistas que se han realizado con algunos padres de familia revelaron que han notado un cambio positivo y mejoras en la seguridad de sus hijos, comentando que ahora sus niños se sienten más cómodos y les gusta asistir al colegio. Se evidenciaron en el lenguaje corporal de algunos estudiantes, quienes empezaron a mostrar mayor contacto visual y disposición al juego compartido. En conjunto, los datos recolectados confirman que el acompañamiento emocional impactó en el rendimiento académico y en la manera en la que los niños se construyen como sujetos dentro de la escuela, favoreciendo a la inclusión y el reconocimiento de la diversidad emocional como parte esencial del proceso educativo. A partir de este ejercicio investigativo, se concluyó que los resultados obtenidos en esta investigación ofrecen valiosas implicaciones prácticas tanto en lo educativo como para lo comunitario. En primer lugar, se evidenció la necesidad de incorporar el acompañamiento emocional como componente estructural del currículo escolar, no como una estrategia aislada, sino como parte integral de la cultura institucional y más ahora en estos tiempos en donde la inclusión ha logrado incorporar a aquellas personas que en otros tiempos quizás no hubiesen tenido la misma oportunidad. Por otra parte, la mejora en la expresión emocional, la participación activa y la construcción de vínculos afectivos entre los estudiantes demuestra que el bienestar emocional es una condición indispensable para el aprendizaje significativo y la inclusión genuina. En este sentido, los hallazgos pueden orientar el diseño de políticas escolares que prioricen la formación docente en competencias socioemocionales y la creación de ambientes seguros en donde se incluya la familia y la comunidad. Además, dentro de un contexto como lo es el colegio San José la sede 20 de julio, se puede decir que estas estrategias pueden extenderse más allá del aula siempre y cuando se cuente con el respaldo e interés de la institución y los padres de familia, con el fin de fortalecer una red de apoyo comunitario que promueva el desarrollo integral de la infancia. Dicho esto, esta investigación no solo es un aporte a la mejora del proceso educativo, sino también ofrece insumos para la construcción de una escuela más humana, inclusiva y sobre todo comprometida con la transformación social desde lo emocional.
dc.formatpdf
dc.titleEmociones que incluyen: acompañamiento emocional para una inclusión escolar equitativa
dc.typeDiplomado de profundización para grado
dc.subject.keywordsApoyo emocional
dc.subject.keywordsInclusión
dc.subject.keywordsAprendizaje
dc.subject.keywordsEducación emocional
dc.description.abstractenglishThis study is the result of a formative research exercise developed as a degree option, aimed at reflecting on pedagogical practice and educational research. Conducted at San José School, 20 de Julio campus in Curumaní (Cesar), the project worked with first-grade students during the third academic term of 2025. Its main objective was to design and implement emotional support strategies as pedagogical tools to foster inclusion through safe learning environments. Using a qualitative and experimental approach, the exploratory phase involved classroom observations and semi-structured interviews with the teacher, parents, and students. Findings revealed emotional needs such as anxiety, frustration, and insecurity among children, often linked to academic challenges and limited affective bonds between teacher and students. While many parents prioritized cognitive learning, only a few recognized the importance of emotional well-being. The implementation of emotional support strategies generated significant changes in students’ behavior, participation, and interpersonal relationships. Children began to express emotions more openly, showed greater confidence, and developed stronger bonds of care and solidarity with peers. Teachers and parents reported improvements in classroom engagement, emotional security, and overall school experience. The results confirm that emotional support positively impacts academic performance and inclusion, highlighting the need to integrate socio-emotional competencies into the school curriculum as a structural component rather than an isolated strategy. This research contributes to building a more human, inclusive, and socially transformative school culture, emphasizing the role of families and communities in sustaining safe and supportive environments for childhood development.
dc.subject.categoryLicenciatura en pedagogía infantil


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