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Seguridad de la información clínica

Las tecnologías de la información y la comunicación han convertido la historia clínica en papel de un documento casi exclusivo médico, a una historia clínica electrónica que amplia las necesidades de acceso e integración de la información clínica.

La información clínica debe estar disponible para todos los profesionales de la salud que intervienen en el proceso asistencial a través de las claves de acceso que se proporcionan a cada profesional. En ocaciones la información clínica viene dada por terceros, que no deben tener información clínica. También puede haber situaciones como la dificultad de mostrar según qué tipo de información clínica (por ejemplo la información psiquiátrica) debido a problemas de interpretación que se pudieran derivar. 

La información que se da a las autoridades judiciales no debe ser necesariamente en su totalidad sino en función de los datos que se consideren necesarios entregar. Los datos estadísticos para la docencia y la investigación deben ser utilizados preservando la identificación del paciente. Es común la solicitud de información por parte de las compañías de seguros y las multas con el objetivo de poder calcular los riesgos de un asegurado, o bien para justificar ciertos procedimientos.

Uno de los aspectos sensibles de la información clínica es la información genética ya que precisa ser conocida en muchos casos por familiares y en un futuro no muy lejano también por las empresas como criterio de selección. En la actualidad algunas compañías aseguradoras requieren de esta información a fin de conocer el riesgo que presenta el paciente.