| dc.description.abstract | Entre los siglos VI a V a. C., Teofrasto, filósofo griego, usó por primera vez el término orchis (orquídeas), para referirse a ciertas flores que tenían unos bulbos que presentaban un parecido con los testículos masculinos y, por esta razón, quedó este nombre como identidad de las plantas que hoy se conocen como orquídeas. Además, es conveniente anotar que, la partícula griega epi significa sobre y el término Phyte traduce planta. En consecuencia, de esta forma se indica la forma como crecen estas plantas en la naturaleza, es decir, la mayoría de ellas, crecen sobre los árboles.
Se cree que estas plantas existen desde hace 65 mil años, su estudio avanzado ha permitido descubrir miles de especies por todo el Planeta y, en pleno siglo XXI todavía se siguen descubriendo. La orquídea es una planta exótica cuya belleza no tiene igual y, por esta razón, ha sido muy codiciada en hibridación y su comercio internacional es muy alto.
En la actualidad, se conocen más de 35.000 especies y 180.000 híbridos, de los cuales Colombia posee 4.270 (Betancur et al., 2005), a lo largo y ancho del territorio nacional, con adaptaciones a diferentes climas y áreas desérticas. En Santander, según El libro de las orquídeas de López (2011), se ha registrado un total de 582 especies agrupadas en 142 géneros. En consecuencia, Santander posee el 14 % de las especies colombianas y el 2 % de las especies en el Mundo (Montaño, 2015).
Pese a que existen dependencias gubernamentales encargadas de hacer control y seguimiento a la flora y fauna del departamento de Santander, todavía existe una gran brecha entre la aplicabilidad de la normatividad existente para conservar este tesoro nacional que se conoce como la orquídea y, que debido a las crecientes deforestaciones con fines de ampliación agropecuaria, el traslado de especies a otros departamentos y la creciente demanda comercial han hecho que especies como la catleya, se encuentren en estado crítico según El libro rojo de especies del instituto Alexander Von Humboldt (Calderón, 2007).
Santander cuenta con áreas de conservación y avanzadas zonas deforestadas donde se presenta déficit de orquídeas, como el caso del municipio de Lebrija. En su POT no registra presencia significativa de orquídeas y, en la actualidad, registra 40.194,4 Ha de suelo destinadas a producción agropecuaria, agroforestal y forestal (Martínez, 2015), donde por muchos años existieron especies de orquídeas como las sobralias endémicas de Santander. Por esta razón se adelantó en Lebrija un proyecto para evaluar tres sustratos compuestos de pino, biomasa vegetal descompuesta y fibra de coco y bobinaza seca, con el fin de evaluarlos conforme con datos obtenidos y, de esta forma, entregar una recomendación sobre su eficacia en el enraizamiento de orquídeas y desarrollo de brotes o renuevos.
Palabras clave: especies: orquídeas, géneros, endémicas, sustratos, exótica | |