La imagen y la narrativa como herramientas para el abordaje psicosocial en escenarios de violencia. Departamentos de Quindío y Risaralda
Share
Date
2024-05-26Author
Gaviria Martinez, Francy Yuliana
Vallejo Obando, Diana Sofia
Ñorena Vargas, Paula Juliana
Espejo, Marisela
Vasco Sanchez, Angelica
Advisor
Pineda Zambrano, Juliana AndreaCitación
Bibliographic managers
Keywords
Regional / Country coverage
ccav_-_dosquebradasMetadata
Show full item record
PDF Document
Description of the content
La implementación de técnicas de memoria histórica es esencial como mecanismo reparador de la violencia, ya que permite a las personas y comunidades procesar y transformar sus experiencias traumáticas en narrativas de resiliencia y empoderamiento. Estas técnicas proporcionan un espacio seguro para expresar y compartir vivencias dolorosas, facilitando el procesamiento emocional y el significado de los eventos violentos. Al articular sus historias, las víctimas no solo encuentran una forma de liberar el dolor acumulado, sino que también contribuyen a la reconstrucción del tejido social y a la creación de una memoria colectiva que reconoce y honra su sufrimiento. White, M. (2016).
La memoria histórica, además de ser un acto de reconocimiento y validación de las experiencias de las víctimas, juega un papel crucial en la construcción de la paz y la transformación social. A través de la documentación y preservación de estas memorias, se evita la repetición de ciclos de violencia y se promueve una cultura de respeto, dignidad y derechos humanos. Las narrativas colectivas que emergen de estos procesos sirven como testimonio para las generaciones futuras, educándolas sobre los impactos del conflicto y la importancia de la reconciliación y la justicia. White, M. (2016).
En el ámbito psicosocial, el uso ético y sensible de estas herramientas es vital. Los facilitadores deben garantizar que el proceso de rememorar no revictimice a los participantes, sino que les proporcione un sentido de autonomía y participación activa en la construcción de su narrativa. La memoria histórica, en este contexto, se convierte en un pilar fundamental para la sanación individual y colectiva, promoviendo la resiliencia, la resistencia y la transformación en escenarios de violencia.























